martes, 27 de julio de 2010

Fetichismo: La sexualidad al servicio de la imaginación


El fetichismo es una de las parafilias más comunes y que más se practican: ¿Quién no ha olido nunca la prenda de un amante que aún conserva el olor? Una parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en el acto sexual sino en alguna otra actividad u objeto. La palabra proviene del griego para: "al margen de" y filia: "amor". El fetichismo consiste en la admiración exagerada e irracional hacia un objeto o persona según el diccionario de María Moliner. Estas actividades sexuales son inofensivas con la excepción de comportamientos patológicos que se basan en la total necesidad de objetos fetiches para la satisfacción sexual. A expensas de eso el fetichismo es una manifestación sexual como otra cualquiera.

De lo más común en devenir objetos fetiches suelen ser prendas de vestir y complementos que han sido impregnados de cierto olor personal. La mezcla de olor corporal con cierto toque perfumado de alguna colonia o desodorante es una combinación perfecta para atraer nuestros sentidos y poner en marcha nuestras feromonas, aunque en ocasiones los fetichistas prefieren algo más radical y usan prendas directamente usadas. El juego fetichista con la ropa interior, los zapatos o incluso los pies de nuestra pareja suelen ser recurrencias que toda la gente tiene aunque no se percate. Si bien eso no significa que todos seamos fetichistas sí que demuestra que en nuestra imaginación relacionada a nuestra sexualidad es normal e incluso sano tener este tipo de ocurrencias y conseguir que nos sirvan para pasarlo bien y hacerlo pasar bien.

El fetichismo también tiene un fuerte grado de relación con el arte, maestros de la modernidad como son Fellini o Dalí han dado siempre rienda suelta a sus fetichismos y a través de sus obras los han hecho llegar al gran público. Películas como El Ángel Azul con Marlene Dietrich o la mismísima Lolita donde en sus créditos se observan unas manos masculinas haciéndole la pedicura a un pie sugerentemente juvenil han pasado ya a la historia de la cinematografía pero también de los mitos sexuales. Es el fetichismo por lo tanto un comportamiento no tan habitual pero que se ha ido introduciendo con pequeñas dosis en la sexualidad hasta el punto de confundirse con otro tipo de filias o gustos. Para terminar también podríamos encuadrar en desviaciones fetichistas todo lo relacionado con la erótica del poder y sus complementos o como me gusta llamarlo su atrezzo: Los uniformes, el tabaco y el dinero son ejemplos de la atracción que provocan los elementos exteriores al propio cuerpo humano y al acto sexual, es decir son en algún sentido fetichismo, concepto que parece estar ahora menos distante de lo que parecía.

Requieren docentes preparados para impartir materia sobre sexualidad


Para que dé resultados positivos la materia sobre sexualidad y género que se impartirá en primero de secundaria, es necesario que las autoridades inviertan de verdad en la capacitación de los maestros, porque hasta el momento se han registrado más avances “sobre el papel” que en la realidad.

De esa forma se expresó la directora general del colectivo de educación sexual Afluentes, Gabriela Rodríguez, quien advirtió que lo más importante para que esta asignatura funcione es preparar de manera integral al equipo docente.

Aunque la educación sexual ya figura en los planes de estudio de primarias y secundarias, “la Secretaría de Educación Pública no ha invertido desde hace años en lo más importante: capacitar a maestros y desarrollar libros y materiales apropiados”, señaló la antropóloga social.

Por falta de preparación, muchas veces los maestros brincan el tema, por lo cual “no son eficaces en un asunto que requiere de actualización, un manejo actitudinal muy especial, e información libre de prejuicios y creencias religiosas”.

Si las autoridades realmente están comprometidas en la lucha contra la violencia de género y la propagación de enfermedades de transmisión sexual (ETS), añadió Gabriela Rodríguez, deberían ofrecer esta materia en las escuelas de todo el país.

En tanto, la presidenta de la mesa directiva para la Salud Sexual AC, Olivia Guerrero, calificó de “excelente” la medida, pero puso énfasis en que el anuncio también debe ir acompañado de capacitación suficiente para los profesores.

Si son bien aplicados, los cursos sobre educación sexual podrían incluso reducir los costos del sector salud en el mediano plazo, ya que gracias a esto los adolescentes tendrían más elementos para evitar el contagio de ETS, así como la violencia de pareja.

viernes, 23 de julio de 2010

1era ExpOrientacion Sexualidad al Desnudo'





Alumnos de la escuela de Educacion, mencion Orientacion de la universidad del Zulia (LUZ), presentaron el lunes 12 de Julio de 2010 en los pasillos de la casa de estudios y por primer vez una serie de exposiciones sobre la sexualidad en las diferentes etapas de la vida humana.

Janette Marquez, responsable de la actividad, explico que son 42 los estudiantes que participaron en las exposiciones, distribuidos en 6 grupos los cuales explicaban como funciona la sexualidad en el ser humano de acuerdo a cada etapa de su vida. Indico que la finalidad de esta jordanada es brindar informacion al alumnado acerca del sexo y sus implicaciones.

Se pudo apreciar informacion que iba desde el embarazo, pasando por la sexualidad en la infancia, adolescencia, juventud adultez hasta las funciones sexuales en la vejez.

La importancia de la actividad radica que la poblacion no tiene suficiente educacion sexual, por lo que toman a la ligera y suceden cosas como los problemas de parejas, disfunciones sexuales y las enfermedades de transmision sexual.






domingo, 4 de julio de 2010

=O .Cuidado con tus testiculos'!!



Con el ritmo de vida que llevamos actualmente, no es raro que los espermatozoides salgan más que dañados. Y por ritmo de vida entendemos la contaminación, el estrés, la mala alimentación, el abuso del alcohol y del tabaco, la falta de sueño, la edad… todos ellos factores de riesgo para los millones de espermatozoides que un hombre produce periódicamente.

Desde el Jones Institute for Reproductive Medicine en Virginia (Estados Unidos) se ha hecho un estudio cuyos resultados concluyen que el aspecto de un espermatozoide cuyo ADN está deteriorado, no tiene porqué ser diferente del de un espermatozoide sano. Un paso más en la ardua tarea que los médicos tienen delante de sus narices: evitar la multiplicación de casos de infertilidad masculina.

Existen varios procesos para optimizar la funcionalidad del esperma, la mayoría de ellos diseñados en los últimos años en vista a las paupérrimas perspectivas. Desde el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) se ha procurado un método para seleccionar aquellos espermatozoides que sean más sanos, haciendo subir el índice de fecundación en un 10 por ciento.

La selección se basa en la morfología y la movilidad del esperma, aunque podemos esgrimir razones moleculares. Gracias a la proteína Anexina V, junto con partículas magnéticas que hacen la función de imán, se pueden reconocer aquellos espermatozoides que morirán antes de llegar a fecundar el óvulo. Gracias al procedimiento, solo los mejores llegarán hasta el final.

De hecho, una de las mayores causas de la infertilidad masculina son los problemas derivados del esperma. Y no solo se debe a que existan espermatozoides dañados, sino a enfermedades como la Variococele, que pueden hacer que la producción de los mismos quede majo mínimos o que sea absolutamente imposible.

Dicha enfermedad se caracteriza por el desarrollo de unas venas alrededor de los testículos, que son una señal de que la sangre no circula como debería por esta parte del cuerpo. Ello trae como resultado niveles de testosterona demasiado altos, derivados al incremento de la temperatura de los testículos.

Todo ello infiere en la producción y desarrollo del esperma. La enfermedad es asintomática en la mayoría de los casos, aunque sí podemos observar leves síntomas como dolor, pesadez o encogimiento del testículo.

Consecuencias derivadas de determinadas infecciones también pueden mermar las capacidades del esperma. Si se han sufrido paperas con anterioridad, es probable que la capacidad de producción se haya visto disminuida.

Por otro lado, la prostatitis o infección de la próstata provoca espermatozoides dañados, aunque solo de manera temporal. Traumatismos severos, accidentes graves pueden cortar los vasos encargados de suministrar la sangre a los testículos, produciendo daños que muchas veces son irreparables.

Transtornos Sexuales.


Es cualquier impedimento, ya sea de orden físico, psicológico o social que impide o dificulta la realización y disfrute de la actividad sexual en cualquiera de las fases que componen la respuesta sexual humana.

En el campo de la medicina se han conocido estos trantornos como "perversiones", ya que se dan como consecuencia de trantornos obsesivos que suelen comenzar en la infancia y que más tarde dificultan (en la edad adulta) el vivir la sexualidad de forma espontánea y natural.

Según la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) hay distintas clasificaciones de los trantornos sexuales atendiendo a distintos factores. Nosotros utilizaremos la clasificación DSM-IV (la última revisión) que clasifica los trastornos sexuales en cuatro grupos:

*Disfunciones sexuales
*Trastornos de la identidad sexual o transexualidad.
*Parafilias o desviaciones sexuales

Disfunciones sexuales

Trastorno del deseo sexual por apatía o falta de interés por el sexo, puede llegar a ser miedo o aversión a la relación sexual.

-Trastorno del deseo sexual(TDS)
TDS hipoactivo y frigidez en la mujer
Trastorno de aversión al sexo

-Trastorno de la excitación sexual
Trastorno de la erección en el hombre.
Trastorno de la excitación en la mujer.
Sequedad vaginal o falta de lubricación.

-Trastorno del orgasmo
Anorgasmia o disfunción orgásmica femenina.
Eyaculación precoz.

-Trastorno por dolor
Dispareunia o coito doloroso.
Vaginismo

Trastornos de la identidad sexual o transexualidad

Trastorno en el que la persona posee un sentimiento irrefrenable de incoherencia entre su identidad sexual de género (hombre o mujer) y el de su físico o anatomía.
Este tipo de trastorno se ha confundido frecuentemente con la orientación sexual homosexual y el travestismo, sin embargo, el transexual no tiene mucho en común.
El trastorno de identidad sexual lleva al individuo a desear cambiar su anatomía externa, ya que suele producirle gran malestar psicológico.
Reconocen sentirse atrapados en un cuerpo que no se corresponde con la percepción psicológica que tienen de ellos mismos en cuanto a su género.
Es frecuente en nuestros días las operaciones de cambio de género o operaciones de cambio de sexo, a las que se asocian tratamientos hormonales y quirurgicos.

Parafilias o desviaciones sexuales

-Clasificación
*Fetichismo
*Travestismo
*Voyeurismo o escoptofilia
*Frotteurismo
*Exhibiscionismo
*Sadomasoquismo (incluye sadismo y masoquismo)
*Pedofilia
*Zoofilia o bestialismo
*Necrofilia
*Coprofilia o escatología
*Escatología telefónica


Tratamiento actual

*Terapia psicológica y conductual.
*Fármacos
*Métodos quirurgicos: Castración y psicocirugía.

miércoles, 16 de junio de 2010

Virginidad, una decision muy personal


Quizás algunas veces parezca que en la escuela todos hablan de quién es virgen, quién no y quién podría serlo. En la juventud, tanto para ellas como para ellos, la presión puede ser intensa.

Pero decidir si mantener relaciones sexuales es lo correcto para ti es una de las decisiones más importantes que deberás tomar en la vida. Cada persona debe aplicar su propio criterio y decidir si es el momento correcto... y la persona correcta.

Esto implica considerar varios factores muy importantes, tanto físicos, como la posibilidad de un embarazo o contraer una enfermedad de transmisión sexual (STD, por sus siglas en inglés), como emocionales. A pesar de que el cuerpo de la persona puede sentirse preparado para el sexo, el sexo también tiene consecuencias emocionales muy profundas.

Para muchos adolescentes, los factores morales también son muy importantes. Las actitudes familiares, los valores personales o las creencias religiosas les generan una voz interior que los guía para resistir las presiones para mantener relaciones sexuales antes del momento indicado.

Los problemas provocados por la presión de los pares y la locura originada por los filmes
A nadie le gusta la sensación de quedarse afuera; el deseo de agradar a otros y sentirse parte de un grupo de amigos es normal. Lamentablemente, algunos adolescentes sienten que deben perder su virginidad para no ser menos que sus amigos o ser aceptados.

De algún modo, no suena para nada complicado; quizás la mayoría de tus amigos ya han tenido relaciones sexuales con sus novios o novias y actúan como si no fuera nada del otro mundo. Pero el sexo no es solamente físico; también es emocional. Y como las emociones de cada persona son diferentes, es difícil basarse en las opiniones de los amigos para decidir si ha llegado el momento indicado para tener relaciones sexuales.

Lo más importante es lo que tú pienses. Y es posible que tus valores no coincidan con los de tus amigos. Eso es perfectamente normal. Es lo que hace a cada persona única. A largo plazo, tener relaciones sexuales para impresionar a alguien, conformar a tus amigos o sentir que tienes algo en común con ellos no te hará sentir bien contigo mismo. A los verdaderos amigos no les importa si una persona es virgen; respetan sus decisiones sin importarles nada más.

Aunque tus amigos respeten tu decisión, es fácil que los programas de televisión y las películas te lleven a pensar erróneamente que todos los adolescentes de los Estados Unidos mantienen relaciones sexuales. Los escritores y productores pueden hacer excitante un programa o una película en la que se ven adolescentes sexualmente activos, pero estos adolescentes son actores y no personas reales con preocupaciones reales. No deben preocuparse por saber si están preparados para tener sexo, cómo se sentirán después o cuál podría ser el resultado. En otras palabras, los argumentos de televisión y cine no son la vida real, sino ficción. En la vida real, cada adolescente puede —y debe— tomar su propia decisión.

Las depresiones de los novios o las quejas de las novias
Si bien algunos adolescentes que tienen citas románticas no se presionan en relación al sexo, lo cierto es que, en muchas relaciones, una de las personas quiere tener relaciones sexuales aunque la otra no lo desee.

Una vez más, lo más importante es diferente para cada persona. Quizás uno de los integrantes de la relación es más curioso y tiene deseos sexuales más profundos que el otro. O tal vez algunas personas no desean tener sexo por motivos religiosos, pero sus parejas no comparten esas creencias.

Sea cual sea la situación, es posible que se genere tensión en la relación; tú quieres que tu novio o novia esté conforme, pero no deseas cambiar lo que crees correcto.

Al igual que con casi todas las demás decisiones importantes de la vida, no debes hacer lo que los demás consideren correcto, sino lo que tú creas correcto. Si piensas que el sexo es una buena idea porque tu novio o novia desea entablar una relación sexual, piénsalo una vez más.

Cualquier persona que te presione para tener relaciones sexuales diciendo "Si realmente te importara, no dirías que no" o "si me amaras, me lo demostrarías teniendo relaciones sexuales" en realidad no se está fijando en ti y en lo que más te importa. Está buscando satisfacer sus propios deseos y necesidades sexuales.

Si alguien dice que no tener relaciones sexuales después de otros jugueteos le provocará dolor físico, también es un indicio de que esa persona piensa sólo en sí misma. Si sientes que debes tener relaciones sexuales porque estás asustado de perder a esa persona, podría ser un buen momento para finalizar la relación.

El sexo debería ser una expresión del amor y no una obligación. Si tu novio o novia realmente te ama, no te insistirá ni te presionará para hacer algo en lo que no crees o para lo que todavía no estás preparado.

Curiosidad
Es posible que tengas muchos sentimientos o deseos sexuales nuevos. Estos sentimientos y pensamientos son totalmente normales; significa que todas tus hormonas están funcionando correctamente. Pero, por momentos, la curiosidad o los deseos sexuales pueden hacerte sentir que es el momento adecuado para tener relaciones sexuales, aunque no lo sea.

Aun cuando tu cuerpo puede tener la capacidad de tener relaciones sexuales y quizás en verdad desees satisfacer tu curiosidad, no significa que tu mente esté preparada. Aunque algunos adolescentes comprenden en qué manera el sexo puede afectarlos emocionalmente, muchos no lo hacen. Más tarde, esto puede generar confusión y herir profundamente tus sentimientos.

Pero, al mismo tiempo, no debes torturarte ni ser demasiado duro contigo si tuviste relaciones sexuales y desearías no haberlo hecho. Tener deseos sexuales es normal y manejarlos puede parecer difícil algunas veces, aunque lo hayas planificado de otra manera. El simple hecho de que hayas tenido relaciones sexuales una sola vez no significa que debas continuar haciéndolo, independientemente de lo que otras personas te digan. Cometer errores no sólo es humano, sino que forma parte de la adolescencia... y puedes aprender de los errores.

Por qué algunos adolescentes esperan
Algunos adolescentes esperan más tiempo para tener relaciones sexuales; piensan más cuidadosamente sobre el significado de perder la virginidad y entablar una relación sexual.

Estos adolescentes tienen muchos motivos que justifican la abstinencia (no tener relaciones sexuales). Algunos no desean preocuparse por los embarazos no planificados y todas sus consecuencias. Otros consideran que la abstinencia es una manera de protegerse por completo de las enfermedades de transmisión sexual. Algunas de estas enfermedades (como el SIDA) pueden, literalmente, convertir al sexo en una situación de vida o muerte. Y muchos adolescentes toman el tema muy en serio.

Algunos adolescentes no tienen relaciones sexuales porque su religión lo prohíbe o simplemente porque tienen creencias propias muy profundas. Otros adolescentes reconocen que no están preparados emocionalmente y desean esperar hasta estar absolutamente seguros de que pueden manejarlo.

Cuando se trata de sexo, debes recordar dos cosas muy importantes: en primer lugar, tú eres el responsable en última instancia de tu propia felicidad y de tu cuerpo y, en segundo lugar, tienes mucho tiempo para esperar hasta que estés totalmente seguro al respecto. Si decides postergar el sexo, está bien sin importar lo que digan los demás. Ser virgen es una de las pruebas de que tú estás a cargo de la situación y demuestra que tienes la fortaleza suficiente para tomar tus propias decisiones acerca de tu cuerpo y mente.

Si te sientes confundido sobre las decisiones relacionadas con el sexo, quizás puedas hablar con un adulto (como uno de tus padres, un médico, un hermano o un tío) para pedirle consejo. De todos modos, recuerda que todos tienen diferentes opiniones sobre el sexo. Aunque haya otra persona que pueda darte un consejo útil, finalmente la decisión es tuya

La importancia de la sexualidad


En el ser humano, la sexualidad no puede ser considerada únicamente como un fenómeno ligado a la función reproductora. Su finalidad o sus objetivos son complejos y difíciles de definir, pero van mucho más allá de hacer posible la continuidad de la especie.
La sexualidad puede definirse como un conjunto de mecanismos y reacciones biológicas, psíquicas y emocionales que, si bien están basadas en el instinto de la reproducción, están presentes durante toda la vida del individuo y se manifiesta en formas muy variadas.

La sexualidad constituye un mecanismo de comunicación interpersonal y está muy ligada a la obtención y ofrecimiento de sensaciones placenteras y gratificantes, pero puede también convertirse en una fuente de inhibición; y de la misma manera que está relacionada con términos como amor, afecto, placer o procreación deseada, su extraordinaria complejidad y su participación en múltiples facetas del ser humano hacen que también pueda llegar a relacionarse con términos como frustración, consumo, enfermedad, embarazo no deseado o violencia.

La revolución sexual estalló sobre todo desde Sigmund Freud, seguido por Marcuse y Reich, y ha ganado terreno liquidando tabúes y echando por la borda siglos de represión sexual; sin embargo, la sexualidad en la sociedad actual se usa para todo: publicidad, ganar adeptos, jugar, buscar el placer, etc. La sociedad de consumo, ha hecho del erotismo un mito, y lo ha instrumentalizado poniéndolo a su servicio. Ha sido tan empobrecida, banalizada y corporeizada que ya no alcanza para satisfacer las necesidades físicas, psicológicas y espirituales de mucha gente. La sexualidad, que debería ser un medio para la perfección del ser humano se ha convertido, en algunos casos, en un lastre para el propio desarrollo.

Es necesario entender que el sexo es algo natural, no se debe reprimir, ni condicionar. En la sexualidad no hay cosas buenas y malas; es una actividad humana más. El hacer de la sexualidad un tema religioso acentuó el miedo, la represión; se envolvió la sexualidad en un pacto de silencio..., y esto trajo como consecuencia la obsesión sexual y una práctica vivida en la clandestinidad.
La Psicóloga y Sexóloga María Victoria Ramírez Crespo enuncia que «el abstenerse de mantener relaciones sexuales, si la persona lo ha decidido así, y es coherente con sus verdadero deseos (es lo que quiere realmente, por sus creencias religiosas o similar), no tiene que causarle daño alguno. El problema es que esta decisión no sea verdaderamente coherente con lo que la persona en realidad quiere o desea. Hay personas religiosas que en realidad desean tener vida sexual, pero piensan que no pueden o no deben, y por ello no se sienten bien.
Cuando la persona ha recibido una educación negativa, culpabilizadora y en la que se han transmitido que la sexualidad es algo sucio, vergonzoso, negativo, feo, o pecaminoso, es posible que después cuando intente mantener relaciones sexuales con una persona que le guste, se sienta mal, se sienta culpable, sienta vergüenza o que está haciendo algo sucio, y consecuentemente, tenga dificultades para disfrutar.
En cuanto a los beneficios de la sexualidad, lo cierto es que es cuando la vida sexual es satisfactoria, es una de las alegrías de la vida, y las razones por las que merece la pena vivir. Recordemos que la vida sexual satisfactoria incluye la vida afectiva satisfactoria, y una vida de contacto íntimo también satisfactoria, y como seres sociales, esto nos viene muy bien a nivel psicológico. Como toda actividad que produzca felicidad y satisfacción, favorece el sistema inmune y disminuye el estrés».
Muchas personas vivían y aún viven su sexualidad en un clima de angustia, de temor, de culpabilidad, que no les permitía una experiencia gozosa del sexo. Estos contenidos reprimidos, dificultan el desarrollo armónico de la personalidad. El remordimiento, el sentimiento de culpa, el «pecado» favorecen a un sentido negativo, generando escrupulosidad, autopunición y angustias injustificadas; remordimiento psico-moral, produciendo desequilibrios afectivo-emocionales, originando situaciones neuróticas.
Como el cuerpo, también la sexualidad es obra de Dios, es buena, es noble, es un don para enriquecerse, es un vínculo de unión entre el varón y la mujer, de comunicación, de creación; bien administrada es un manantial de felicidad.
¿Pero, si el sexo es algo bueno, por qué no asumirlo como algo placentero, con naturalidad? Porque la sexualidad tiene implicaciones en toda la personalidad, en toda la vida.
Cuando la sexualidad se vive a la ligera ocurren, se quiera o no, una serie de consecuencias:
• Se pierde el sentido del amor.
• Se acaba perdiendo el respeto a las personas
• El concepto de la propia dignidad se desvanece.
• Aparece el sentimiento de soledad.
• Disminuyen el autodominio y las grandes ilusiones.
• El cuerpo pide placeres cada vez más sofisticados
Posiblemente una de las funciones más importantes de la sexualidad en nuestra sociedad es la de permitir una comunicación muy especial entre dos personas, un tipo de comunicación en la que brindar afecto y placer constituye el eje central. Otra función indiscutible de la sexualidad es dar una respuesta a una pulsión o deseo, precisamente el deseo sexual, que se vivencia como una sensación apremiante a la que se le debe dar una salida o expresión.
Sin sexualidad no se puede vivir. A la sexualidad hay que afirmarla; tiene una forma de ser, un derecho y un papel en la existencia. Reconocido esto, surgirá una nueva sexualidad. Y el ser humano no tendrá necesidad de dedicarse, en la clandestinidad, a buscar formas patológicas de vivirla.