miércoles, 16 de junio de 2010

Virginidad, una decision muy personal


Quizás algunas veces parezca que en la escuela todos hablan de quién es virgen, quién no y quién podría serlo. En la juventud, tanto para ellas como para ellos, la presión puede ser intensa.

Pero decidir si mantener relaciones sexuales es lo correcto para ti es una de las decisiones más importantes que deberás tomar en la vida. Cada persona debe aplicar su propio criterio y decidir si es el momento correcto... y la persona correcta.

Esto implica considerar varios factores muy importantes, tanto físicos, como la posibilidad de un embarazo o contraer una enfermedad de transmisión sexual (STD, por sus siglas en inglés), como emocionales. A pesar de que el cuerpo de la persona puede sentirse preparado para el sexo, el sexo también tiene consecuencias emocionales muy profundas.

Para muchos adolescentes, los factores morales también son muy importantes. Las actitudes familiares, los valores personales o las creencias religiosas les generan una voz interior que los guía para resistir las presiones para mantener relaciones sexuales antes del momento indicado.

Los problemas provocados por la presión de los pares y la locura originada por los filmes
A nadie le gusta la sensación de quedarse afuera; el deseo de agradar a otros y sentirse parte de un grupo de amigos es normal. Lamentablemente, algunos adolescentes sienten que deben perder su virginidad para no ser menos que sus amigos o ser aceptados.

De algún modo, no suena para nada complicado; quizás la mayoría de tus amigos ya han tenido relaciones sexuales con sus novios o novias y actúan como si no fuera nada del otro mundo. Pero el sexo no es solamente físico; también es emocional. Y como las emociones de cada persona son diferentes, es difícil basarse en las opiniones de los amigos para decidir si ha llegado el momento indicado para tener relaciones sexuales.

Lo más importante es lo que tú pienses. Y es posible que tus valores no coincidan con los de tus amigos. Eso es perfectamente normal. Es lo que hace a cada persona única. A largo plazo, tener relaciones sexuales para impresionar a alguien, conformar a tus amigos o sentir que tienes algo en común con ellos no te hará sentir bien contigo mismo. A los verdaderos amigos no les importa si una persona es virgen; respetan sus decisiones sin importarles nada más.

Aunque tus amigos respeten tu decisión, es fácil que los programas de televisión y las películas te lleven a pensar erróneamente que todos los adolescentes de los Estados Unidos mantienen relaciones sexuales. Los escritores y productores pueden hacer excitante un programa o una película en la que se ven adolescentes sexualmente activos, pero estos adolescentes son actores y no personas reales con preocupaciones reales. No deben preocuparse por saber si están preparados para tener sexo, cómo se sentirán después o cuál podría ser el resultado. En otras palabras, los argumentos de televisión y cine no son la vida real, sino ficción. En la vida real, cada adolescente puede —y debe— tomar su propia decisión.

Las depresiones de los novios o las quejas de las novias
Si bien algunos adolescentes que tienen citas románticas no se presionan en relación al sexo, lo cierto es que, en muchas relaciones, una de las personas quiere tener relaciones sexuales aunque la otra no lo desee.

Una vez más, lo más importante es diferente para cada persona. Quizás uno de los integrantes de la relación es más curioso y tiene deseos sexuales más profundos que el otro. O tal vez algunas personas no desean tener sexo por motivos religiosos, pero sus parejas no comparten esas creencias.

Sea cual sea la situación, es posible que se genere tensión en la relación; tú quieres que tu novio o novia esté conforme, pero no deseas cambiar lo que crees correcto.

Al igual que con casi todas las demás decisiones importantes de la vida, no debes hacer lo que los demás consideren correcto, sino lo que tú creas correcto. Si piensas que el sexo es una buena idea porque tu novio o novia desea entablar una relación sexual, piénsalo una vez más.

Cualquier persona que te presione para tener relaciones sexuales diciendo "Si realmente te importara, no dirías que no" o "si me amaras, me lo demostrarías teniendo relaciones sexuales" en realidad no se está fijando en ti y en lo que más te importa. Está buscando satisfacer sus propios deseos y necesidades sexuales.

Si alguien dice que no tener relaciones sexuales después de otros jugueteos le provocará dolor físico, también es un indicio de que esa persona piensa sólo en sí misma. Si sientes que debes tener relaciones sexuales porque estás asustado de perder a esa persona, podría ser un buen momento para finalizar la relación.

El sexo debería ser una expresión del amor y no una obligación. Si tu novio o novia realmente te ama, no te insistirá ni te presionará para hacer algo en lo que no crees o para lo que todavía no estás preparado.

Curiosidad
Es posible que tengas muchos sentimientos o deseos sexuales nuevos. Estos sentimientos y pensamientos son totalmente normales; significa que todas tus hormonas están funcionando correctamente. Pero, por momentos, la curiosidad o los deseos sexuales pueden hacerte sentir que es el momento adecuado para tener relaciones sexuales, aunque no lo sea.

Aun cuando tu cuerpo puede tener la capacidad de tener relaciones sexuales y quizás en verdad desees satisfacer tu curiosidad, no significa que tu mente esté preparada. Aunque algunos adolescentes comprenden en qué manera el sexo puede afectarlos emocionalmente, muchos no lo hacen. Más tarde, esto puede generar confusión y herir profundamente tus sentimientos.

Pero, al mismo tiempo, no debes torturarte ni ser demasiado duro contigo si tuviste relaciones sexuales y desearías no haberlo hecho. Tener deseos sexuales es normal y manejarlos puede parecer difícil algunas veces, aunque lo hayas planificado de otra manera. El simple hecho de que hayas tenido relaciones sexuales una sola vez no significa que debas continuar haciéndolo, independientemente de lo que otras personas te digan. Cometer errores no sólo es humano, sino que forma parte de la adolescencia... y puedes aprender de los errores.

Por qué algunos adolescentes esperan
Algunos adolescentes esperan más tiempo para tener relaciones sexuales; piensan más cuidadosamente sobre el significado de perder la virginidad y entablar una relación sexual.

Estos adolescentes tienen muchos motivos que justifican la abstinencia (no tener relaciones sexuales). Algunos no desean preocuparse por los embarazos no planificados y todas sus consecuencias. Otros consideran que la abstinencia es una manera de protegerse por completo de las enfermedades de transmisión sexual. Algunas de estas enfermedades (como el SIDA) pueden, literalmente, convertir al sexo en una situación de vida o muerte. Y muchos adolescentes toman el tema muy en serio.

Algunos adolescentes no tienen relaciones sexuales porque su religión lo prohíbe o simplemente porque tienen creencias propias muy profundas. Otros adolescentes reconocen que no están preparados emocionalmente y desean esperar hasta estar absolutamente seguros de que pueden manejarlo.

Cuando se trata de sexo, debes recordar dos cosas muy importantes: en primer lugar, tú eres el responsable en última instancia de tu propia felicidad y de tu cuerpo y, en segundo lugar, tienes mucho tiempo para esperar hasta que estés totalmente seguro al respecto. Si decides postergar el sexo, está bien sin importar lo que digan los demás. Ser virgen es una de las pruebas de que tú estás a cargo de la situación y demuestra que tienes la fortaleza suficiente para tomar tus propias decisiones acerca de tu cuerpo y mente.

Si te sientes confundido sobre las decisiones relacionadas con el sexo, quizás puedas hablar con un adulto (como uno de tus padres, un médico, un hermano o un tío) para pedirle consejo. De todos modos, recuerda que todos tienen diferentes opiniones sobre el sexo. Aunque haya otra persona que pueda darte un consejo útil, finalmente la decisión es tuya

La importancia de la sexualidad


En el ser humano, la sexualidad no puede ser considerada únicamente como un fenómeno ligado a la función reproductora. Su finalidad o sus objetivos son complejos y difíciles de definir, pero van mucho más allá de hacer posible la continuidad de la especie.
La sexualidad puede definirse como un conjunto de mecanismos y reacciones biológicas, psíquicas y emocionales que, si bien están basadas en el instinto de la reproducción, están presentes durante toda la vida del individuo y se manifiesta en formas muy variadas.

La sexualidad constituye un mecanismo de comunicación interpersonal y está muy ligada a la obtención y ofrecimiento de sensaciones placenteras y gratificantes, pero puede también convertirse en una fuente de inhibición; y de la misma manera que está relacionada con términos como amor, afecto, placer o procreación deseada, su extraordinaria complejidad y su participación en múltiples facetas del ser humano hacen que también pueda llegar a relacionarse con términos como frustración, consumo, enfermedad, embarazo no deseado o violencia.

La revolución sexual estalló sobre todo desde Sigmund Freud, seguido por Marcuse y Reich, y ha ganado terreno liquidando tabúes y echando por la borda siglos de represión sexual; sin embargo, la sexualidad en la sociedad actual se usa para todo: publicidad, ganar adeptos, jugar, buscar el placer, etc. La sociedad de consumo, ha hecho del erotismo un mito, y lo ha instrumentalizado poniéndolo a su servicio. Ha sido tan empobrecida, banalizada y corporeizada que ya no alcanza para satisfacer las necesidades físicas, psicológicas y espirituales de mucha gente. La sexualidad, que debería ser un medio para la perfección del ser humano se ha convertido, en algunos casos, en un lastre para el propio desarrollo.

Es necesario entender que el sexo es algo natural, no se debe reprimir, ni condicionar. En la sexualidad no hay cosas buenas y malas; es una actividad humana más. El hacer de la sexualidad un tema religioso acentuó el miedo, la represión; se envolvió la sexualidad en un pacto de silencio..., y esto trajo como consecuencia la obsesión sexual y una práctica vivida en la clandestinidad.
La Psicóloga y Sexóloga María Victoria Ramírez Crespo enuncia que «el abstenerse de mantener relaciones sexuales, si la persona lo ha decidido así, y es coherente con sus verdadero deseos (es lo que quiere realmente, por sus creencias religiosas o similar), no tiene que causarle daño alguno. El problema es que esta decisión no sea verdaderamente coherente con lo que la persona en realidad quiere o desea. Hay personas religiosas que en realidad desean tener vida sexual, pero piensan que no pueden o no deben, y por ello no se sienten bien.
Cuando la persona ha recibido una educación negativa, culpabilizadora y en la que se han transmitido que la sexualidad es algo sucio, vergonzoso, negativo, feo, o pecaminoso, es posible que después cuando intente mantener relaciones sexuales con una persona que le guste, se sienta mal, se sienta culpable, sienta vergüenza o que está haciendo algo sucio, y consecuentemente, tenga dificultades para disfrutar.
En cuanto a los beneficios de la sexualidad, lo cierto es que es cuando la vida sexual es satisfactoria, es una de las alegrías de la vida, y las razones por las que merece la pena vivir. Recordemos que la vida sexual satisfactoria incluye la vida afectiva satisfactoria, y una vida de contacto íntimo también satisfactoria, y como seres sociales, esto nos viene muy bien a nivel psicológico. Como toda actividad que produzca felicidad y satisfacción, favorece el sistema inmune y disminuye el estrés».
Muchas personas vivían y aún viven su sexualidad en un clima de angustia, de temor, de culpabilidad, que no les permitía una experiencia gozosa del sexo. Estos contenidos reprimidos, dificultan el desarrollo armónico de la personalidad. El remordimiento, el sentimiento de culpa, el «pecado» favorecen a un sentido negativo, generando escrupulosidad, autopunición y angustias injustificadas; remordimiento psico-moral, produciendo desequilibrios afectivo-emocionales, originando situaciones neuróticas.
Como el cuerpo, también la sexualidad es obra de Dios, es buena, es noble, es un don para enriquecerse, es un vínculo de unión entre el varón y la mujer, de comunicación, de creación; bien administrada es un manantial de felicidad.
¿Pero, si el sexo es algo bueno, por qué no asumirlo como algo placentero, con naturalidad? Porque la sexualidad tiene implicaciones en toda la personalidad, en toda la vida.
Cuando la sexualidad se vive a la ligera ocurren, se quiera o no, una serie de consecuencias:
• Se pierde el sentido del amor.
• Se acaba perdiendo el respeto a las personas
• El concepto de la propia dignidad se desvanece.
• Aparece el sentimiento de soledad.
• Disminuyen el autodominio y las grandes ilusiones.
• El cuerpo pide placeres cada vez más sofisticados
Posiblemente una de las funciones más importantes de la sexualidad en nuestra sociedad es la de permitir una comunicación muy especial entre dos personas, un tipo de comunicación en la que brindar afecto y placer constituye el eje central. Otra función indiscutible de la sexualidad es dar una respuesta a una pulsión o deseo, precisamente el deseo sexual, que se vivencia como una sensación apremiante a la que se le debe dar una salida o expresión.
Sin sexualidad no se puede vivir. A la sexualidad hay que afirmarla; tiene una forma de ser, un derecho y un papel en la existencia. Reconocido esto, surgirá una nueva sexualidad. Y el ser humano no tendrá necesidad de dedicarse, en la clandestinidad, a buscar formas patológicas de vivirla.

Por una sexualidad sana


El uso de métodos anticonceptivos, la decisión del número de hijos así como el momento de tenerlos han sido preocupaciones constantes en el ser humano.

En el antiguo Egipto las mujeres utilizaban una mezcla de estiércol de cocodrilo y miel para impedir el embarazo. Los hombres usaban fundas de colores para el pene, aunque parece que esto obedecía más a una función ornamental que anticonceptiva. Aristóteles, por su parte, recomendaba a las griegas una mezcla de incienso, cedro y aceite de oliva.

De entonces a la actualidad ha llovido mucho. Afortunadamente, los avances de la medicina han permitido que los métodos anticonceptivos hayan evolucionado y, además, se hayan diversificado, lo cual posibilita que, previa prescripción médica, la persona pueda elegir el más adecuado a sus características.

¿Lo empleas correctamente?
Con el fin de evitar un embarazo no deseado, a menudo —por desconocimiento o esnobismo— muchas personas asumen estrategias que pueden resultar perjudiciales.

Es bueno tener en cuenta que ya la etapa “primitiva” de anticoncepción ha sido superada y aunque persisten algunas prácticas naturales como el coito interrumpido y el control de los ciclos reproductivos, lo cierto es que nada es tan eficiente como la ayuda de un facultativo. Ellos son quienes realmente saben cuál y en qué forma cada individualidad puede recepcionar la anticoncepción.

Según el doctor Sergio Carballo Casas, especialista en Ginecología y jefe de la Unidad Quirúrgica del hospital gineco-obstétrico Ramón González Coro, en Ciudad de La Habana, los llamados métodos anticonceptivos de barreras (como el condón o el diafragma) figuran entre los más difundidos en nuestros días. Pero existen otros.

Los procedimientos hormonales, por ejemplo, se basan en productos que inhiben la ovulación y pueden ser administrados por tres vías: oral, inyectable e implantes subcutáneos.

El mercado internacional dispone de píldoras que pueden utilizarse como anticoncepción de emergencia al día siguiente de haber tenido relaciones sexuales. Otro de los métodos es la esterilización irreversible femenina y la masculina o vasectomía, de menor uso entre la población.

También se encuentran los Dispositivos Intrauterinos (DIU), generalmente de plástico, aunque algunos tienen una cubierta de cobre para reforzar el efecto anticonceptivo, como la T y el anillo. El asa y el multiload son igualmente variantes que junto a las anteriores, pueden combinarse con los métodos hormonales.

¿Cómo acceder a ellos? En todas las áreas de salud están habilitadas las consultas de Planificación Familiar, a las que pueden asistir los interesados para recibir consejería médica especializada. Los adolescentes tienen a su disposición la consulta Infanto-Juvenil.

Ventajas y desventajas
Si bien es cierto que algunos de esas técnicas de anticoncepción poseen un alto grado de confiabilidad, principalmente los de barrera, no son infalibles. A su vez presentan su indicación y contraindicación, por lo cual no deben ser aplicados a todas las parejas.

Los DIU predisponen a sangrados anormales, procesos infecciosos y facilitan la aparición de inflamaciones en el aparato genital. De ahí que se recomiende a mujeres que ya completaron su desarrollo y tienen una relación sexual estable, no así a las adolescentes.

Los métodos hormonales, de hecho, son los que se prefieren para estas últimas y para aquellas que tienen trastornos en su ciclo menstrual, pero siempre que no tengan contraindicaciones para usarlos.

“Las mujeres jóvenes son las que más demandan anticoncepción —comenta el doctor Carballo Casas—, sobre todo las que están en etapa reproductiva. Hoy, con el desarrollo de la ginecología infanto-juvenil, las muchachas menores de 20 años acuden con mayor frecuencia en busca de ella”.

Punto y aparte
Bien es sabido que ni el aborto ni las regulaciones menstruales constituyen métodos anticonceptivos. Sin embargo, se continúa haciendo un uso indiscriminado de tales prácticas, fundamentalmente durante la adolescencia y la juventud.

Muchas adolescentes y jóvenes se lanzan a un salón de operaciones sin tener en cuenta las graves secuelas que pueden sobrevenirle, desde la muerte por una complicación anestésica hasta problemas secundarios de inflamación, dolor y sangramiento. Son riesgos que pueden afectar la salud y la fertilidad femeninas.

Entregarse a la pasión, al frenesí y a la euforia sexual sin antes reflexionar sobre los pro y los contra, es como tentar a la suerte.

Ten siempre en cuenta que la aventura puede ser loca, pero quien la asume ha de estar lo suficientemente cuerdo para afrontarla.

¿¿Sabiias??


Muchas veces manejamos terminos inadecuados queriendo, o simplemete no los decimos porque creemos q significa otra cosa.!!Aqui les dejo los significados mas resaltante con respecto a la sexualidad.

*Sexo: Se refiere nada mas que a la division del genero humano en 2 grupos, mujer u hombre. Cada individuo pertenece a uno de estos 2 grupos.

*Genitalidad: Es solo uno de los aspectos que integran la sexualidad y hace referencia al plano de las practicas sexuales, al uso de los genitales en la actitud sexual. En si es el acto coital entre 2 o mas personas responsablemente o no.

*Amor: Es un aspecto universal relativo a la afinidad entre seres, defiido de diversas formas segun las diferentes ideologias y puntos de vista. Habitualmente se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes.

*Cultura: Es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explicitos o implicitos, a traves de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que lo conforman, como tal incluyen costumbres, practicas, codigos, ormas y reglas de la maera de ser, vestimeta, religion, rituales, ormas de comportamiento y sistemas de creencias.

*Genero: Es el conjuto de los aspectos sociales de la sexualidad, un conjunto de comportamientos y valores (incluso esteticos) asociados de manera arbitraria e funcio del sexo. / Autoconcepto de un individuo como masculino o femenio indistintamente del sexo biologico real.

*Orientacion Sexual: Se refiere al objeto de los deseos eroticos o amorosos de un sujeto, como manifestacion mas en el conjunto de su sexualidad.
-Clasificacion de la Orientacion Sexual.
.Heterosexual'
.Homosexual'
.Bisexual'
.Asexual'
.Pansexual'

*Preferencia Sexual: Es un termino similar, pero hace hincapie en la fluidez del deseo sexual y lo utilizan mayoritariamente quienes opinan que no puede hablarse de una orientacion sexual fija o definida desde una temprana edad.

miércoles, 9 de junio de 2010

Te haz preguntado ¿¿Que es la Sexualdidad??


La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como:

"Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.